
¿Cuántas veces un inquisidor, un censor, un carcelero?
¿Cuántas veces he prohibido a quienes mas quería, la libertad y la palabra?
¿De cuántas personas me he sentido dueño? ¿A

¿No es la propiedad privada de las personas mas repugnante que la propiedad de las cosas?
¿A cuánta gente usé, yo que me creía al margen de la sociedad de consumo?
¿No he deseado o celebrado, secretamente, la derrota de otros, yo que en voz alta, me cagaba en el valor del éxito?
¿Quién no reproduce, dentro de sí, al mundo que lo genera?
¿Quién está a salvo de confundir a su hermano con un rival y a la mujer que ama con la propia sombra?
EDUARDO GALEANO. 'Días y noches de amor y de guerra'.-
Me acordé respecto de la sombra, en las p´reguntas de Galeano, del cuento aquel, de que en el callejón creyó que era su sombra, pero no vio el puñal que le tasajearía la espalda. Un abrazo.
ResponderEliminarInteresante texto. Da que pensar.
ResponderEliminarHe dejado un regalo en mi blog para todos mis seguidores, espero que puedas pasar a buscarlo :-) Besos
pasaré por tu blog, Ana querida! Un abrazo grande y allá voy...
ResponderEliminarAsí es Carlos... separar el trigo de la paja es tarea de prudentes, observadores y sensibles tolerantes, no de autoritarios-as...que abundan.
ResponderEliminarIcaria es LA SONAJA, obviamente...la red de blogs requiere a veces aclaraciones (ociosas)
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